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Deeptech en el agro: qué le enseña el programa NOVO a las empresas colombianas

Eatable Adventures abre una convocatoria internacional para llevar IA, biotecnología y robótica al sector agroalimentario

5 min de lectura Monarca Computer

La aceleradora Eatable Adventures abrió la convocatoria de NOVO Agrifoodtech, un programa internacional que busca llevar tecnologías de frontera -inteligencia artificial, biotecnología, robótica e incluso computación cuántica- al sector agroalimentario. Lo interesante para una empresa colombiana no es la convocatoria en sí, sino la lógica que la sostiene: la mayoría de esas tecnologías no nacieron en el agro. Nacieron en salud, en logística, en manufactura, en banca, y hoy se están trasladando a un sector que las necesita. Eso se llama transferencia tecnológica, y es la forma más barata y rápida de innovar que tiene una pyme.

Innovar no siempre es inventar

Cuando un gerente escucha "deeptech" suele pensar en laboratorios y presupuestos millonarios. Pero el mensaje de fondo de programas como NOVO es distinto: la solución que su empresa necesita probablemente ya existe, funcionando en otro sector, y lo que falta es adaptarla. Un sistema de visión artificial diseñado para inspeccionar piezas metálicas puede clasificar fruta. Un algoritmo de predicción de demanda de un retail puede planear siembras o compras de insumos. Un lector de placas creado para seguridad vial puede controlar el ingreso de vehículos de carga a una planta.

Para una empresa colombiana - agroindustrial, comercializadora, distribuidora de alimentos, conjunto residencial con zonas comunes, comercio con punto de venta - la pregunta útil no es "¿qué tecnología de punta compro?", sino "¿qué problema mío ya lo resolvió alguien más en otro sector?". Ese cambio de enfoque baja el costo del proyecto y sube muchísimo la probabilidad de que funcione.

El requisito previo: datos ordenados

Aquí viene la parte incómoda. Ninguna de esas tecnologías avanzadas funciona sobre información desordenada. La IA que predice demanda necesita histórico de ventas confiable. La trazabilidad de un lote necesita que cada movimiento quede registrado con fecha, responsable y documento asociado. La automatización de un proceso necesita que el proceso exista y esté escrito, no que viva en la cabeza de dos personas.

En Colombia esa base tiene, además, un componente normativo que conviene aprovechar en lugar de padecer:

  • Facturación electrónica ante la DIAN. Si su empresa ya emite y recibe documentos electrónicos, tiene un histórico estructurado de ventas, compras y clientes. Esa es materia prima de análisis, no solo un deber tributario.
  • Ley 1581 de 2012 (habeas data). Si va a analizar datos de clientes, proveedores o empleados, necesita autorización, finalidad declarada y control de quién accede. Un proyecto de datos sin este paso es un riesgo legal que crece con el tiempo.
  • Ley 675 de 2001 en propiedad horizontal: actas, autorizaciones, ingresos y salidas de visitantes y vehículos. Todo eso es información que hoy suele estar en papel y que ordenada permite tomar decisiones sobre seguridad y costos.
  • Normativa laboral y soportes de nómina: trazabilidad documental para responder auditorías sin buscar carpetas.

Dicho de otro modo: cumplir bien la norma deja como efecto secundario una base de datos aprovechable. Cumplirla mal deja un archivo muerto.

Cómo se ve esto en la práctica de una pyme

Suponga una empresa que procesa y distribuye alimentos. Antes de pensar en robótica, lo que le cambia el mes es: saber qué documentos entraron y en qué estado están, cuánto tiempo tarda una orden desde el pedido hasta el despacho, cuántos vehículos entran y salen de la planta y con qué carga, cuánto se está perdiendo por producto sin rotación en el punto de venta y cuántas horas se van en cuadrar información entre áreas.

Todo eso es medible con procesos digitalizados y bien registrados. Y cuando ya está medido, la conversación sobre inteligencia artificial deja de ser aspiracional: se vuelve una decisión con números al frente. Las empresas que llegan a los programas de aceleración con datos limpios avanzan; las que llegan con intuiciones se devuelven a hacer la tarea básica.

¿Qué significa esto para tu empresa?

  • Un plan de innovación realista: identificar dos o tres procesos donde ya existe solución probada en otro sector, en lugar de perseguir la tecnología de moda.
  • Datos listos para analizar: aprovechar la facturación electrónica y los registros operativos como fuente de decisiones, no solo como cumplimiento.
  • Menos riesgo legal: tratamiento de datos personales con autorizaciones, finalidades y control de acceso alineados con la Ley 1581.
  • Trazabilidad real: saber quién hizo qué, cuándo y con qué documento, tanto en radicación como en ingreso de vehículos, turnos de atención o movimientos de inventario.
  • Tiempo recuperado: menos reprocesos manuales y menos horas dedicadas a cuadrar cifras entre áreas.
  • Mejor posición para postularse: convocatorias, banca y clientes grandes piden indicadores; tenerlos ordenados abre puertas.

La semana entrante hay una tarea concreta y sin costo: escoja el proceso que más quejas genera en su operación, escriba paso a paso cómo funciona hoy y anote en qué punto la información se pierde o se digita dos veces. Ese documento de una página es el punto de partida de cualquier proyecto tecnológico serio, incluido el más avanzado.

¿Tu empresa quiere aprovechar estas tendencias tecnológicas? En Monarca Computer te ayudamos. Conoce nuestras soluciones o contáctanos hoy.

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