Su empresa se concentra en lo que sabe hacer y nosotros asumimos la tecnología. Se optimizan recursos, se reducen costos fijos y se accede a un equipo especializado sin tener que contratarlo ni sostenerlo en nómina.
Dejamos de ser un proveedor al que se llama cuando algo se dañó y pasamos a responder por que no se dañe. Esa es la diferencia entre contratar reparaciones y contratar outsourcing.
Un técnico en nómina cuesta salario, prestaciones y tiempo de inactividad, y cuando se va se lleva lo que sabía de sus equipos. Con outsourcing paga por el servicio, no por la silla.
No hace falta ser grande. Tiene sentido desde el momento en que los equipos ya son suficientes para que alguien tenga que ocuparse de ellos, pero no tantos como para justificar un área propia.
El costo depende de la cantidad de equipos y usuarios, y del alcance que se acuerde. Cuéntenos cómo está su operación hoy y le respondemos con una propuesta concreta.
Las dos. Buena parte de la atención se resuelve de forma remota, y vamos a sitio cuando el caso lo exige.
Cuéntenos qué necesita y le respondemos con una propuesta concreta.
Ver todos nuestros servicios de tecnología.